• Combatir el SIDA, la tuberculosis y la malaria

    El incremento sustancial en los recursos dedicados a la salud en los últimos diez años, a través de la ayuda al desarrollo y otras fuentes, está cambiando el curso del SIDA, la tuberculosis y la malaria, así como también otros problemas de salud en los países de ingresos bajos y medianos.

    Es mucho todavía lo que queda por hacer, pero hay signos claros de que se está produciendo un giro radical en la lucha contra estas enfermedades devastadoras. Las nuevas infecciones por VIH están descendiendo en muchos de los países más afectados por la epidemia. Cada vez es mayor el número de países que está en situación de fijarse como objetivo la erradicación de la malaria de sus territorios. Y el mundo está en camino de reducir a la mitad la mortalidad por tuberculosis para 2015, en comparación con las cifras registradas en 1990.

    Desde el comienzo de sus actividades en 2002, el Fondo Mundial de lucha contra el SIDA, la tuberculosis y la malaria ha sido un motor fundamental en la conducción de este notable progreso.

    Poco después de su fundación, el Fondo Mundial se convirtió en el principal organismo financiador multilateral en la salud mundial puesto que canaliza el 82% del financiamiento internacional destinado a la tuberculosis, el 50% a la malaria, y el 21% del que se dedica a la lucha contra el SIDA. El Fondo Mundial también financia el fortalecimiento de los sistemas de salud, ya que los sistemas de salud inadecuados representan uno de los principales obstáculos para ampliar las intervenciones orientadas a obtener mejores resultados de salud en materia de VIH, tuberculosis y malaria.

    Los programas financiados por el Fondo Mundial han contribuido de manera cada vez más importante a los objetivos internacionales de servicios clave, como el suministro de terapia antirretroviral para salvar vidas en personas que viven con VIH, tratamiento de la tuberculosis mediante el régimen DOTS y mosquiteros tratados con insecticida para prevenir la transmisión de la malaria.

    El Fondo Mundial realiza un seguimiento estrecho de los resultados que se desprenden de sus inversiones directas en más de 140 países. Estos resultados están disponibles por enfermedad, país y región en el Portafolio de Subvenciones, y aparecen resumidos en el informe anual de resultados. El informe resume también los resultados y signos del impacto producido por los programas nacionales que financia el Fondo Mundial.