• Financiamiento basado en el desempeño

    El financiamiento basado en el desempeño es uno de los principios básicos del Fondo Mundial. Dicho simplemente, significa que este financiamiento depende de resultados probados que se miden frente a objetivos sujetos a plazos. El financiamiento basado en el desempeño promueve la rendición de cuentas y ofrece incentivos a los receptores para que utilicen los fondos de la forma más eficaz posible.

    Las subvenciones del Fondo Mundial se adjudican según la solidez de la propuesta inicial. Si esta última se aprueba y se convierte en un acuerdo de subvención firmado, los países reciben su primer desembolso, generalmente el monto necesario para los primeros seis meses de ejecución.

    Dicho acuerdo de subvención incluye una lista de metas que sirven de referencia para evaluar el país y que han sido acordadas por este último y el Fondo Mundial. Cada vez que el país solicita su próximo desembolso, debe proporcionar información sobre dos puntos fundamentales: ¿cómo ha invertido su financiamiento y qué resultados ha logrado con dichos fondos? En otras palabras, ¿se han alcanzado las metas del programa?

    En función de los resultados, una subvención recibe una de cuatro calificaciones posibles (A1, A2, B1, B2), cada una de las cuales determinará la cantidad de fondos restantes a la que se puede acceder.

    El sistema de financiamiento del Fondo Mundial basado en el desempeño se elaboró con el objetivo de asegurar que los fondos se destinan a la prestación directa de servicios a hombres, mujeres y niños que viven con las enfermedades. Asimismo, proporciona una plataforma para que los países puedan demostrar que pueden transformar los fondos en resultados. Y los resultados (desempeño demostrado) son esenciales para obtener financiamiento de donantes.

    El financiamiento basado en el desempeño asegura la rendición de cuentas, la eficiencia y la eficacia.