• Principios

    Todo lo que hace el Fondo Mundial, desde la gobernanza hasta la elaboración de las subvenciones,  se basa en tres principios clave.

    1: Implicación del país – Los países donde financiamos programas para luchar contra el SIDA, la tuberculosis y la malaria saben cómo resolver sus propios problemas. El principio de implicación del país significa que los países establecen sus propias soluciones para combatir estas tres enfermedades y asumen la plena responsabilidad de poner en práctica estas soluciones. De esta manera, cada país puede adaptar su respuesta a su propio contexto político, cultural y epidemiológico.

    2: Financiamiento basado en el desempeño – Financiamiento basado en el desempeño. Significa que el financiamiento en curso depende del desempeño. Si bien el financiamiento inicial se concede en función de la solidez de una propuesta, la continuación del financiamiento depende de la demostración de resultados probados. Los países, básicamente, deben estar en condiciones de demostrar dónde se ha gastado el dinero y qué resultados se han obtenido con esos fondos para seguir recibiendo el financiamiento continuo.

    3: Asociación – La única manera de derrotar el SIDA, la tuberculosis y la malaria es trabajar juntos. El modelo operativo del Fondo Mundial se basa en que todas las partes interesadas trabajan juntas, incluidos el Gobierno, la sociedad civil, las comunidades que viven con la enfermedad, los asociados técnicos, el sector privado, las organizaciones confesionales, el mundo académico y otros organismos bilaterales y multilaterales. Todos aquellos que están comprometidos en esta lucha deben participar en el proceso de toma de decisiones.

    Estos principios juntos, la implicación del país, el financiamiento basado en el desempeño y la asociación, conforman la base del modelo del Fondo Mundial.