El Fondo Mundial constituye un nuevo enfoque del financiamiento internacional de la salud.
Como asociación entre los gobiernos, la sociedad civil, el sector privado y las comunidades afectadas, el Fondo mundial trabaja en estrecha colaboración con otras organizaciones bilaterales y multilaterales dando apoyo a su labor por medio de fondos sustancialmente más elevados.
El Fondo mundial es una organización independiente, dirigida por una Junta Directiva internacional compuesta por representantes de los gobiernos donantes y beneficiarios, las organizaciones no gubernamentales (ONG), el sector privado (incluidas las empresas y las fundaciones filantrópicas) y las comunidades afectadas.
En su cumplimiento del mandato de ser un mecanismo de financiamiento ajustado, el Fondo mundial se apoya en una gran diversidad de asociados para llevar a cabo actividades clave necesarias para su funcionamiento y buen desempeño.
Si se toma su presupuesto para delinearlo, el Fondo mundial consiste únicamente en una Junta Directiva, una Secretaría, un Panel de Revisión Técnica y diversos Agentes Locales del Fondo. Para realizar su misión, el Fondo mundial depende de los Mecanismos de Cooperación de País y de los beneficiarios principales y secundarios.
Las asociaciones pueden adoptar múltiples formas, desde las relaciones formales hasta las consultas especiales. La Secretaría desempeña un papel facilitador y coordinador, pero en algunos casos -en particular en las relaciones entre asociados externos y los Mecanismos de Coordinación de País y sus miembros- no interviene activamente. El Fondo mundial es muy consciente de la necesidad de adaptar su trabajo a los mecanismos y prácticas existentes, y consulta ampliamente a sus asociados para evitar duplicaciones y superposiciones y para asegurar la coherencia en los enfoques de las intervenciones de desarrollo y salud.