Una voz de esperanza para las mujeres de Etiopía

Foto el día 31 enero 2017

Birrzaf Mesele recuerda lo que sintió cuando hace más de diez años supo que era seropositiva. Como la mayoría de los habitantes de Mekelle, al norte de Etiopía, no tenía acceso a tratamiento. En aquel entonces, las personas que daban positivo en la prueba del VIH solo podían quedarse en casa y esperar la muerte.

Pero cuando finalmente llegó el tratamiento, Birrzaf no tenía fuerzas para empezarlo. Se quedó encerrada en casa, no quería que la gente la viera ir a recoger los medicamentos para el VIH. La estigmatización asociada al VIH estaba muy presente. Sin embargo, Mums for Mums (una organización que trabaja con mujeres vulnerables en Mekelle y cuenta con el apoyo del Fondo Mundial) le ayudó a reunir el coraje necesario para iniciar el tratamiento. La terapia le dio fuerzas para cuidar de ella y criar a su nieta que se había quedado huérfana siendo un bebé y ahora es una adolescente de 11 años.

Hace poco, Birrzaf estaba postrada en la cama por unas heridas sufridas a consecuencia de un accidente de tráfico menor. Pero estaba rebosante de esperanza por la recuperación. Las dificultades a las que esta vez se enfrentaba eran diferentes, mucho más llevaderas si se compara con la desesperación que caracterizaba su vida antes de empezar el tratamiento contra el VIH.

Letay Haduish, una trabajadora sanitaria de Mums for Mums, reflexionaba sobre aquellos días de desesperación diez años atrás. Con los ojos inundados de lágrimas, contó la historia de una joven con VIH a quien visitaba durante la primera etapa con Mums for Mums. La joven no recibía tratamiento y vivía con sus dos hijos.

Cuando Letay llamó repetidamente a la puerta de la mujer sin recibir respuesta alguna, entró a la fuerza en la casa y se encontró a la mujer tirada en el suelo, muerta y con su bebé que seguía mamando de su pecho. Esa horrible escena y el alto nivel de estigmatización asociada con el VIH se le quedaron grabados para siempre. La hermana de la mujer fallecida aceptó encargarse de los niños huérfanos… pero solo si daban negativo en la prueba del VIH. Uno de ellos dio negativo pero el otro resultó seropositivo. Letay no consiguió que cambiara su postura y asumiera el cuidado de los dos niños.

Letay dice que esta historia puede parecer descabellada hoy día, pero pone de relieve los grandes avances conseguidos por la comunidad del VIH en la última década. La mayor disponibilidad de tratamiento se ha traducido en que las personas que viven con el VIH han visto mejorar su vida y la estigmatización asociada al virus ha disminuido drásticamente. En 2003, dos años después de la fundación de Mums for Mums, sólo 50.000 personas tenían acceso al tratamiento para el VIH. En 2014, más de 10 millones de personas eran tratadas en el continente.

La repercusión que ha tenido el amplio acceso al tratamiento del VIH ha sido extraordinaria. En Etiopía, donde en 2015 había más de 380.000 personas bajo tratamiento, la prevalencia nacional del VIH era del 1,14% aquel año, muy por debajo del 5,8% registrado en 2002. Entre 2000 y 2015, las nuevas infecciones por VIH anuales y las muertes relacionadas con el sida disminuyeron un 79%, subrayando un cambio radical en la lucha contra la enfermedad en el país.

Mums for Mums, la organización para la que trabaja Letay, se comprometió desde sus inicios a transformar la vida de las madres pobres, afirma su Director Ejecutivo, Ashenafi Asmelash. Cuando la organización empezó su labor contra el VIH con apoyo del Fondo Mundial, sus acciones eran de emergencia: entrega de comida caliente a pacientes postrados en cama, conseguir tratamiento para el VIH y prestar apoyo a madres y abuelas que luchaban por sacar adelante a los niños huérfanos.

“En la actualidad este carácter de emergencia que tenían las acciones de la organización se ha diluido en gran medida debido a que las mujeres ahora reciben tratamiento para el VIH y acaban por recuperar su salud”, Ashenafi Asmelash, Director Ejecutivo de Mums for Mums. Sus 270 voluntarios dedican más tiempo a informar a las mujeres sobre el virus y la planificación familiar. Los voluntarios ayudan a las mujeres a desarrollar sus destrezas profesionales, como corte y confección, bordado y tejido, además de las habilidades necesarias para llevar vidas satisfactorias. Ashenafi dice que con la ayuda de asociados como el Fondo Mundial, Mums for Mums ha conseguido salvar muchas vidas. La organización está intensificando su labor para procurar que las mujeres puedan construir familias y comunidades estables.

Quince años asociados después de su fundación, la historia de Mums for Mums simboliza los avances logrados por los de salud mundial en dar respuesta al VIH. Lejos quedan ya los días en que la organización hacía sobre todo una labor de “apagafuego” para salvar a personas de morir por complicaciones relacionadas con el sida. Ahora puede permitirse albergar otras aspiraciones y esperanzas. El proyecto más reciente que aparece en el horizonte es crear una universidad para mujeres.

“En la actualidad, este carácter de emergencia que tenían las acciones de la organización se ha diluido en gran medida debido a que las mujeres ahora reciben tratamiento para el VIH y acaban por recuperar su salud”
Ashenafi.Asmelash, Director Ejecutivo de Mums for Mums