La farmacorresistencia amenaza los avances logrados contra la malaria

Vídeo el día 02 febrero 2017

La lucha contra la malaria es una de las historias de mayor éxito del siglo XXI. En todo el mundo, el número de muertes causadas por la malaria descendió un 48% entre 2000 y 2015, lo que equivale a haber evitado unos 6,4 millones de fallecimientos.

Sin embargo, las amenazas que se ciernen sobre los avances conseguidos son reales: en la región del Mekong del sureste asiático, la aparición y propagación de la resistencia a la artemisinina –el medicamento más empleado para tratar la malaria– amenazan seriamente con desbaratar los logros alcanzados con gran esfuerzo y podrían tener consecuencias devastadoras a nivel mundial si la resistencia no es atajada y amplía su área geográfica.

Además de las medidas preventivas y la rápida administración de tratamiento, nuestra arma más efectiva contra la malaria son las asociaciones sólidas capaces de adaptar constantemente sus acciones a las situaciones cambiantes en el terreno. La Iniciativa Regional sobre la Resistencia a la Artemisinina (RAI) del Fondo Mundial financia una asociación compuesta por financiadores externos, organismos multilaterales, asociados técnicos, investigadores científicos, comunidades locales y gobiernos en cinco países del sureste asiático con el objetivo de acelerar la respuesta a la malaria farmacorresistente.

La historia de Myat Thu Sin muestra cómo las pruebas de diagnóstico rápido le permitieron empezar el tratamiento y curarse, antes de que el parásito de la malaria pudiera extenderse por su cuerpo. La rapidez de acción es vital cuando se detecta un caso de malaria, y la RAI presta su apoyo a los sistemas de salud locales y nacionales para reaccionar con celeridad ante la aparición de la enfermedad y salvar vidas.