Níger: luchar contra la malaria para salvar a los niños

Foto el día 07 febrero 2017

Sam Phelps / Catholic Relief Services

Banner: Sam Phelps / Catholic Relief Services

La malaria se cobra la vida de un niño cada dos minutos. La enfermedad mató a 429.000 personas en 2015, de las cuales aproximadamente el 70% eran niños menores de cinco años.

Níger, uno de los países más pobres del mundo, está especialmente afectado. La mayoría de la población está en riesgo de contraer la enfermedad, y más de la mitad de las personas viven en áreas de elevada transmisión. A pesar de las numerosas dificultades a las que se enfrenta el país, como inestabilidad política, inseguridad alimentaria crónica y desastres naturales, Níger está realizando notables avances en su lucha contra la enfermedad. Y a medida que desciende el número de casos de malaria, disminuye la tasa de mortalidad infantil.

Dominique Guinot / Catholic Relief Services

La carga de malaria recae mayoritariamente en los niños de corta edad y las mujeres encinta. Nuevas herramientas como las pruebas de diagnóstico rápido, los mosquiteros tratados con insecticida de larga duración y las terapias combinadas con artemisinina han demostrado su eficacia en la lucha contra la enfermedad. Entre 2000 y 2015, las tasas de mortalidad por malaria en niños menores de cinco años registradas en todo el mundo descendieron un 69%.

En Níger, el éxito de las campañas de distribución masiva de mosquiteros llevadas a cabo en 2015 y 2016 permitió llegar al 98% de la población, lo que hizo posible que el país alcanzara el hito de la cobertura universal de mosquiteros y se registrara un descenso del 24% en el número de muertes por malaria entre 2005 y 2015.

La disminución de casos de malaria en Níger ha tenido como consecuencia una bajada drástica de la mortalidad infantil. La desnutrición crónica y la diarrea siguen siendo una grave amenaza para seguir reduciendo la mortalidad infantil en el país. El Fondo Mundial apoya a los asociados locales en la ejecución de la estrategia nacional de control de la malaria, un enfoque integral que combina educación, prevención, diagnóstico y tratamiento.

El Fondo Mundial / Sarah Hoibak

El niño de siete años Abdulrazim y su preocupada madre esperan a un médico en el centro de salud de Say en Níger. Abdulrazim muestra síntomas de padecer malaria. Obtener un diagnóstico preciso es vital para atajar la enfermedad.

El Fondo Mundial / Sarah Hoibak

Una prueba de diagnóstico rápido confirma que Abdulrazim sufre malaria. Este tipo de pruebas son un medio fiable de detectar la malaria, especialmente en áreas remotas donde los escasos centros de salud carecen del equipo necesario. La disponibilidad de estas pruebas ha marcado una enorme diferencia en las comunidades.

El Fondo Mundial / Sarah Hoibak

Una enfermera pone inmediatamente a Abdulrazim en tratamiento y le administra la terapia combinada con artemisinina. La malaria puede ser mortal, sobre todo en niños pequeños como Abdulrazim, si el inicio del tratamiento se retrasa 24 horas después de aparecer los síntomas. Hasta mediados de 2016, los programas financiados por el Fondo Mundial habían permitido administrar 626 millones de tratamiento para la malaria en todo el mundo.

El Fondo Mundial / Sarah Hoibak

Abdulrazim y su madre regresan a casa después de recibir la medicación antimalárica en el centro de salud llamado “Case de Santé”, un dispensario satélite que forma parte del conjunto de centros de salud integrados que facilitan a las comunidades remotas acceso a tratamiento que salva vidas. Hasta finales de 2015, la asociación del Fondo Mundial había conseguido salvar 31.300 vidas en Níger.

El Fondo Mundial / Sarah Hoibak

Aminata y su hijo esperan en el centro de salud de distrito para una revisión médica. La asociación del Fondo Mundial realiza importantes inversiones en sistemas de atención sanitaria integrados y sostenibles e infraestructura para prestar atención de calidad. Gracias a programas financiados por el Fondo Mundial, en Níger se han podido rehabilitar 29 laboratorios en centros de salud.

Sam Phelps / Catholic Relief Services

Aichatou cuelga un mosquitero que recibió durante una campaña de distribución masiva. Dormir bajo un mosquitero tratado con insecticida contribuye sobremanera a reducir los casos de malaria en niños. Hasta mediados de 2016, los programas financiados por el Fondo Mundial habían permitido la distribución de 13 millones de mosquiteros en Níger.

Michael Stulman / Catholic Relief Services

Catholic Relief Services y el Fondo Mundial acaban de lanzar CRuSh Malaria, una campaña concebida con el objetivo de ampliar el acceso a medicación antimalárica para los niños de Níger. La campaña pretende reducir en un 60% el número de casos de malaria registrados en niños menores de cinco años. La administración de tratamiento antimalárico preventivo antes de la temporada alta de lluvias ha producido en el país un importante descenso en los casos de malaria severa registrados en niños menores de cinco años.

Flickr / Christoph Rupprecht / License

Níger es propenso a sufrir diversas amenazas: inestabilidad política, inseguridad alimentaria crónica y desastres naturales. Estos factores tienen consecuencias dramáticas en las tasas de mortalidad infantil. El Fondo Mundial emplea un enfoque flexible para prestar los servicios y las medicinas necesarios en entornos operativos conflictivos como Níger.