Nueva asociación para acabar con dos principales causas de mortalidad de las mujeres

Por Marijke Wijnroks

Voces el día 05 abril 2017

La labor que se lleva a cabo en el ámbito de la salud mundial se centra en las personas. Aunque nos enfrentamos a diversos desafíos de salud en todo el mundo, nuestra constante preocupación por asegurar la salud de las personas individuales puede unir a asociados cuya labor favorezca la sinergia de esfuerzos y la consecución de mejores resultados.

Con ese espíritu, Pink Ribbon Red Ribbon (PRRR) y el Fondo Mundial de lucha contra el sida, la tuberculosis y la malaria van a unir fuerzas con el propósito de prevenir el cáncer de cuello uterino integrando las pruebas de detección y el tratamiento precoz del virus del papiloma humano (VPH) en los programas de VIH.

Mediante un acuerdo firmado en Windhoek (Namibia), Pink Ribbon Red Ribbon y el Fondo Mundial se han comprometido a reforzar sus operaciones con el fin de salvar la vida de mujeres y adolescentes afectadas por estas enfermedades en África meridional.

Se trata de dos enfermedades que están estrechamente relacionadas y son importantes problemas de salud en la región. Al igual que el VIH, el VPH (que puede causar cáncer de cuello uterino) se transmite fácilmente mediante contacto sexual. El riesgo de infección por VIH puede aumentar hasta cuatro veces después de sufrir una infección de VPH. Las mujeres que viven con el VIH desarrollan cáncer de cuello uterino a edades más tempranas y la enfermedad avanza mucho más rápido. Son numerosos los casos de mujeres que vivían con el VIH a las que se logró mantener con vida al administrarles el tratamiento adecuado pero que acabaron falleciendo a causa del cáncer de cuello uterino.

Además, las mujeres seropositivas tienen hasta cinco veces más probabilidades de padecer cáncer de cuello uterino, el segundo tipo de cáncer más común en las mujeres a nivel mundial. En todo el mundo, esta enfermedad causa 528.000 nuevos casos y 266.000 defunciones cada año. Más del 85% de estas muertes se produce en países de ingresos bajos y medianos. Los asociados en salud mundial deben intensificar la lucha contra estas enfermedades.

Con una tasa de incidencia del 14,7%, el cáncer de cuello uterino es también el segundo cáncer más común de Namibia después del cáncer de mama. La tasa de incidencia aumenta hasta el 30% en regiones del país con una prevalencia del VIH más elevada. En 2015, la prevalencia en el país entre las mujeres de 15 a 49 años se estimaba en torno al 16,9%. La asociación del Fondo Mundial y PRRR va a invertir más recursos en las regiones del país donde las mujeres presentan una mayor prevalencia del VIH.

A lo largo de los años, el Fondo Mundial ha contribuido a dar respuesta al VPH invirtiendo en fortalecer la resistencia y sostenibilidad de los sistemas de salud, así como en salud materna, neonatal, infantil y adolescente. Ha llegado el momento de dar un paso más.

Según el nuevo acuerdo suscrito, el Fondo Mundial empleará ahorros de eficiencias derivados de sus inversiones en VIH para ampliar las acciones destinadas a integrar las pruebas de detección del VPH y su tratamiento precoz en países donde ya financia programas para el VIH. La asociación también velará por concienciar sobre la necesidad de prestar más atención a la relación entre las dos enfermedades.

Al establecer esta nueva asociación, PRRR y el Fondo Mundial demuestran su compromiso por dar respuesta a un dúo mortífero de enfermedades que sigue matando a muchas mujeres en países de ingresos bajos y medianos. Guiados por los países donde se ejecutará la asociación, esperamos que esta iniciativa ayude a salvar muchas vidas y a facilitar más medios de subsistencia. Consiguiendo los objetivos de esta asociación seguiremos siendo fieles al principio de centrar nuestros esfuerzos en las necesidades de una persona, una familia, una comunidad, no una enfermedad.

Marijke Wijnroks es Jefa de Personal del Fondo Mundial.

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