Tuberculosis

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La tuberculosis es una de las enfermedades infecciosas más mortales del mundo. En 2015, la tuberculosis mató a 1,8 millones de personas, incluidas 400.000 personas con VIH, lo que la convirtió en una de las principales diez causas de mortalidad en todo el mundo.

La tuberculosis existe desde hace miles de años: se han encontrado rastros de esta enfermedad incluso en momias egipcias. La enfermedad, que en otro tiempo se conocía como tisis, está asociada en gran medida a la pobreza. Se propaga de persona a persona a través de la tos y los estornudos, por lo que las condiciones de pobreza y hacinamiento crean un medio perfecto para que la enfermedad se extienda.

Se calcula que cada año se producen 10,4 millones de nuevos casos de tuberculosis, o aproximadamente 28.000 nuevos casos al día. Aproximadamente un 40% de estos casos no son detectados: no se diagnostican, tratan o notifican. Los colectivos que presentan mayor vulnerabilidad frente a la tuberculosis son: mujeres y niños, personas muy pobres o desnutridas, consumidores de productos derivados del tabaco, reclusos, mineros, poblaciones indígenas, ancianos, y las personas que viven con el VIH.

Las personas enfermas de tuberculosis a menudo son víctimas de la estigmatización. En algunas culturas, esto se debe a que la enfermedad se asocia con la brujería o las maldiciones. Vivir con tuberculosis también suele significar vivir en la pobreza, ser drogodependiente o alcohólico, o estar socialmente aislado por cualquier otro motivo. El miedo a ser estigmatizado puede provocar que las personas eviten buscar ayuda hasta que están gravemente enfermas, con lo que no solo se arriesgan a infectar a los que los rodean, sino que el tratamiento también es mucho menos efectivo si se administra cuando la enfermedad está en fase avanzada.

Las asociaciones público-privadas son clave

Myanmar es uno de los 30 países más afectados por la tuberculosis. Debido a que muchas personas de este país eligen la atención de salud privada en lugar de los servicios públicos, el Gobierno ha puesto en marcha un programa con el apoyo del Fondo Mundial para formar a los proveedores de atención de salud privada sobre la prevención, el diagnóstico y el tratamiento de la tuberculosis. La Dra. Yu May, que es franquiciada de Sun Clinics (una red de atención de salud privada), ofrece atención ambulatoria en su hogar, donde realiza pruebas de la tuberculosis y facilita tratamiento de forma gratuita a su comunidad. También trabaja con varios voluntarios que llevan a cabo programas de sensibilización sobre la tuberculosis en las comunidades locales.

Como la tuberculosis afecta principalmente a adultos jóvenes en sus años más productivos, supone una carga enorme para el desarrollo. La enfermedad, que se puede tanto curar como prevenir, la causa una bacteria que se propaga de persona a persona a través del aire al toser o estornudar. Una persona con tuberculosis activa no tratada puede transmitir la enfermedad a unas 15 personas en un año.

El tratamiento de la tuberculosis puede ser arduo, ya que consiste en un estricto régimen de medicamentos diarios durante un mínimo de seis meses. Aunque es gratuito en muchos países, seguir un plan de tratamiento que requiere que los pacientes tomen su medicación cada día sin falta para asegurar la observancia, puede ser una carga, especialmente para aquellos que tienen dificultades para ganarse la vida.

Tuberculosis farmacorresistente

Sin el apoyo de la comunidad, los pacientes de tuberculosis suelen dejar el tratamiento antes de completarlo, lo que permite que la bacteria mute. El bacilo se hace resistente al fármaco antituberculoso. Esto es lo que denominamos tuberculosis farmacorresistente. También existe el riesgo de que transmitan esta forma de la enfermedad resistente a otras personas. Actualmente, se producen unos 480.000 casos de tuberculosis farmacorresistente cada año.

La tuberculosis farmacorresistente es mucho más difícil de tratar y requiere hasta dos años de medicación, y a menudo la hospitalización durante los primeros meses de tratamiento. Y el costo del tratamiento puede ser hasta doscientas veces superior al de la tuberculosis estándar, lo que supone una carga importante para la infraestructura sanitaria de un país. La tuberculosis ultrarresistente a los medicamentos, una forma más grave de tuberculosis farmacorresistente, responde incluso a menos medicamentos disponibles.

El diagnóstico también es complicado en formas farmacorresistentes de la enfermedad. Hasta hace poco, podía llevar semanas confirmar un diagnóstico de la forma de tuberculosis detectada. Gracias a que recientemente se han introducido las máquinas GeneXpert, este intervalo se ha reducido a tan solo unas horas.

Tuberculosis y VIH

Hasta un tercio de la población mundial tiene tuberculosis latente, pero solo entre un 5% y un 10% desarrolla síntomas de tuberculosis activa. Las personas con sistemas inmunitarios debilitados –como las que sufren malnutrición, diabetes, VIH o consumen tabaco– tienen mayor riesgo de padecer tuberculosis activa.

El VIH y la tuberculosis forman una combinación mortal, ya que cada una de ellas estimula el avance de la otra en los pacientes infectados. La tuberculosis es la principal causa de muerte en las personas que viven con el VIH: casi uno de cada cuatro fallecimientos de personas seropositivas se debe a la tuberculosis. Las personas seropositivas tienen hasta 30 veces más probabilidades de desarrollar tuberculosis activa que las personas seronegativas. Por ello es de vital importancia, especialmente en países con una carga de tuberculosis elevada, que se integren los servicios para el VIH y la tuberculosis. Se deben realizar pruebas de tuberculosis y un seguimiento a cada persona seropositiva, igual que pruebas del VIH a las personas a las que se diagnostique tuberculosis.

Avances en la respuesta a la tuberculosis

Se están consiguiendo progresos. La tasa de mortalidad por tuberculosis descendió un 47% entre 1990 y 2015, y se calcula que tanto el diagnóstico como el tratamiento efectivos han permitido salvar cerca de 49 millones de vidas entre 2000 y 2015.

El desarrollo de nuevas herramientas de diagnóstico, como la máquina GeneXpert, ha sido de gran ayuda para responder a la tuberculosis multirresistente. También se están introduciendo nuevos medicamentos, en especial para esta forma de tuberculosis, que podrían reducir la carga que recae tanto en los presupuestos nacionales de salud como en los pacientes.

En 2016, la OMS introdujo un nuevo tratamiento para la tuberculosis multirresistente que reduce la duración del tratamiento de dos años a menos de 12 meses.

La historia de Ambiya: una adolescente curada de la tuberculosis farmacorresistente

Conozca a Ambiya, una adolescente de 15 años de Jakarta, Indonesia, que recibe tratamiento contra la tuberculosis farmacorresistente mediante el apoyo del Fondo Mundial. Sufrir tuberculosis farmacorresistente significa que el tratamiento habitual para la tuberculosis no es eficaz. El tratamiento de 18 meses que la ha curado de esta enfermedad mortal ha estado disponible en Indonesia a través del sistema de salud pública iniciado en 2009.

Nuevos casos de tuberculosis con frotis positivo detectados y tratados

Publicación 11 noviembre 2016